El legendario guitarrista Ritchie Blackmore ha sacudido la escena del rock y del metal mundial con un gesto que parecía imposible: volver a tocar con Deep Purple después de más de tres décadas sin compartir escenario. El encuentro tuvo lugar el 12 de agosto de 2026 en el Jones Beach Theater de Wantagh, Nueva York, ante miles de fans que presenciaron un momento que ya forma parte de la historia del rock.
Un regreso que nadie esperaba
A sus 81 años, Blackmore volvió a empuñar la guitarra eléctrica junto a la banda que cofundó hace casi 60 años. La interpretación de ‘Smoke on the Water’ desató una ovación monumental, cargada de emoción, nostalgia y sorpresa.
La reunión fue anunciada apenas 24 horas antes, durante una transmisión en vivo en Instagram junto a Candice Night, su esposa:
“Probablemente me levante y haga un bis con la banda Deep Purple.”
Un comentario lanzado con humor… que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más impactantes del año.
Una relación marcada por tensiones
La última vez que Blackmore tocó con Deep Purple fue en 1993, en Helsinki. Su salida fue polémica y marcó una ruptura que se prolongó durante más de tres décadas, especialmente por la tensión con Ian Gillan.
Por eso, esta reunión no solo es musical: es emocional, histórica y profundamente simbólica.
Blackmore reveló que fue él quien pidió permiso a Gillan para subir solo en el bis, sin pretensiones de reintegrarse a la banda. La respuesta afirmativa del vocalista hizo posible lo que parecía imposible.
Un regreso pese a los problemas de salud
Blackmore ha enfrentado serios problemas físicos en los últimos años:
artritis severa en dedos y pies
gota crónica
secuelas de un infarto sufrido en 2025
una condición cardíaca que requiere cuidados constantes
Aun así, el deseo de volver a conectar con sus raíces musicales fue más fuerte que cualquier limitación.
“Llevo tocando guitarra acústica durante 25 años. Será extraño volver al rock eléctrico.”
Y aun así, lo hizo.
El mundo del metal celebró el milagro
El podcast Metal Voice transmitió en vivo el final del concierto, capturando el instante en que Blackmore volvió a tocar el riff más famoso de la historia del rock. Las multitudes gritaron su nombre mientras se acercaba el momento del bis.
Para muchos, fue un cierre emocional de una herida abierta desde los años noventa. Para otros, un regalo inesperado. Para todos, un momento irrepetible.
Ritchie Blackmore volvió. Y el mundo del metal se detuvo para verlo.